Malcriadas en Nueva York, azucarillos sabios y un guión fallido
Vuelta a las clases. Los universitarios terminan sus exámenes de septiembre y esperan con ansia las notas, mientras que los niños de colegio han comenzado las clases. Les veo por la mañana, con las mochilas a la espalda y cara de resignación y sueño. Los profesores también sufren el comienzo de las clases. A lo mejor es por esto que el 11 de septiembre es el día del maestro, como nos cuentan en el blog de la Escuela 22 de 3 para sobrellevar mejor la vuelta al trabajo.
Es cierto que el trabajo de maestro tiene que ser muy duro, pero por lo que nos cuenta el Pianista del Burdel de su trabajo como guionista tampoco tiene pinta de ser muy fácil. Hay que tener mucha entereza para aceptar la situación tal y como lo hicieron. Seguro que el padre de Swibel habría conseguido llegar a algún acuerdo sobre el guión, porque parece que se le da muy bien eso de negociar con la gente para conseguir lo que quiere. A lo mejor le podría dar un par de truquillos al autor de The Watcher and The Tower, para ver si éste consigue convencer a las editoriales de cómics a que publiquen más obras de autores españoles, porque al parece la cosa está muy mal.
Lo que sí está mal de verdad es el tema del botelleo (o botellón) en toda España, y Arcadia en Jaula de Cemento lo ha explicado muy bien en su blog. A lo mejor con un poco de azúcar se puede endulzar la situación, sobre todo si el sobre tiene alguna frase bonita como la que encontró Yur. Me encantaría que los sobres del café mañanero tuvieran frases inspiradoras, aunque entonces a lo mejor acabo acostumbrándome a lo bueno y más malcriada que nunca, como le ha pasado a la Señorita Honeychurch en Nueva York.
replica handbags dijo
christian louboutin
louis vuitton handbags
Coach handbags
13 Octubre 2009 | 04:33 AM