Fantasmas, cómics y gente anónima
Los graffitis son una parte más de la decoración de una cuidad, un conjunto de pinturas que en ocasiones nos llevan a pensar que andamos en medio de un enorme museo. Creo en el arte decorativo de los buenos graffitis, al igual que lo hace Nykaa, indignada por el futuro derribo de unos muros pintados que adornan la ciudad. Aunque para indignación la de Ad Astra con las bandas reductoras asesinas que pueblan nuestras ciudades con el objetivo de conseguir, a toda costa, mayor seguridad vial. Estoy de acuerdo con él en la exageración de estas bandas en la mayoría de los casos, que revientan el coche a no ser que vayas a 10 por hora como mucho.
Lo que parece que sí que va de verdad a 10 km/h es la cabeza de alguna gente, que no alcanza a pensar más allá de su propio regocijo cruel, sin tener en cuenta las consecuencias que sus acciones tendrán en el resto de gente. Es el caso de los anónimos en Internet, esa gente que se pasea por la Red inoportunando al resto del mundo, y que muy bien describe La Fortun. A este tipo de personas no hay que hacerle demasiado caso, porque se crecen de ello. Es lo mismo que mi abuela me contaba sobre los fantasmas. Me decía que están en todos lados pero que no hay que prestarles atención, porque de esa manera desbarataremos sus intenciones. Espero que el Asteroide B-612 tome nota de esto y me haga caso.
Y a mí me va a tocar hacerle caso a mis amigos, que me llevan años diciendo que el fútbol en directo es divertido, y yo nunca me lo he creído. Al final va a ser que es verdad, porque Claudia fue a un partido hacer poco y se lo pasó genial. A lo mejor tomo su ejemplo, aunque yo la verdad es que me lo paso mucho mejor leyendo cómics. Hay mucha gente que piensa que no todo el mundo puede leer cómics, pero se equivocan, porque son tanto para niños como para adultos, y todas las edades intermedias. Yo lo sé porque lo dice el autor de The Watcher and The Tower, y un artículo tan bien documentado no puede tener mentiras. El tiempo para los cómics nunca pasa.
Pero nuestro tiempo sí pasa, y con él ocurren cosas, enormes cambios en nuestra vida que nos afectan tanto a nosotros como a la gente que nos rodea. En esos momentos toca despedirse del pasado y saludar al futuro, que siempre nos traerá algún cambio bueno. Eso lo sabe la autora de Tu Vida Sin Mí muy bien, porque se está preparando para uno de estos grandes cambios. ¡Ánimo!
tuvida sin mi dijo
muchísimas gracias por hablar de mí!!!!!!!!!!
25 Agosto 2009 | 04:22 PM