En casa tenemos un gatito que recogimos de la calle hará cosa de tres meses. Se llama Taxi (lo encontramos en la rueda de un taxi, de ahí el nombre) y es una ricura de animal. Sin embargo, por mucho que quiera a mi gato, he de decir que no es la mitad de expresivo que el perro de Mmar, al que parece que no le gustan demasiado los cachorros.

A pesar de que Chispa es monísima, a mí me siguen gustando más los gatos, con sus patitas suaves, su ronroneo y sus bigotillos largos. Y hablando de bigotes, se ve que se han vuelto a poner de moda, o al menos eso dice el blog de etqgi. La verdad es que no he notado que haya más bigotes que de costumbre, pero será cuestión de fijarse. Lo que sí he notado es la cantidad de moscas que hay, volando y zumbando sin cesar hasta volverte casi loco. Esto es lo que le pasó a Odys, que al final se hartó y acabó con el molesto bicho que no la dejaba trabajar. Desde aquí aplaudo su decisión y prometo seguir su ejemplo más a menudo.

Lo que realmente debe resultar molesto es el tema de los monos en Gibraltar. Nunca he ido, pero no creo que resulte demasiado higiénico tener a una pandilla de monos pululando por el peñón, por mucho que sea uno de sus grandes atractivos. Yo sigo prefiriendo los razonables precios que ofrece el Peñón, y si de verdad son tan buenos como dice Arandano, campogibraltareño de pro, entonces no creo que tarde en acercarme.

Sin embargo, por mucha guerra que puedan tener en Gibraltar con los monos, seguro que el conflicto no es ni la mitad de antiguo que el que hay entre hombres y mujeres, que está explicado en el post de Irrintxi con mucho acierto. Y con más acierto aún maldice José Colás a los incendios, que durante la semana pasada estuvieron comiéndose España por dentro, como, desgraciadamente, pasa todos los años por estas fechas.

Pero bueno, hay que intentar ser positivo y disfrutar de las cosas que aún nos quedan. Esto intentó hacer un zaragozano, que, a pesar de lo que disfrutó del concierto, tuvo más de un problema con la organización del evento. En fin, nunca llueve a gusto de todos. ¡Al menos pasó un buen rato!