Sentarse y escribir sobre sus hijos, sus nietos y la felicidad infinita que traen consigo es labor casi diaria de la superabuela (Sin duda, la abuela preferida de la Coctelera), una mujer que recién ha cumplido cincuenta años y que se siente, como se sentía hace 30, atemporal a sus días.

Más que el testimonio familiar de una abuela, realmente es el ansia de una mujer de transcribir su época. Es, simplemente, una mirada particular de la historia de nuestro tiempo para que niños pequeños o los que vienen en camino, encuentren en las palabras de su abuela los mejores consejos que otros irán a buscar en enciclopedias.

Una le contaba a su amiga la ultima adquisición, parace que llevaba ya unas cuantas semanas, un chico con trabajo, guapo, inteligente, con coche tenia cuarenta años y a su madre no le gustaba, le preocupaba, su amiga no entendia como "la carca" de la madre podia preocuparse, si era estupendo, le daria estabilidad, segun ella, me hacia gracia oirlas, estabilidad si tendrian quince o dieciseis años, lo que ahora tienen que tener es inestabilidad, irt picando de un lado a otro enamorarse perdidamente un dia y ser desgraciadas hasta el infinito al día siguiente, para despues volver a ser las más felices, pero yo al igual que su madre me he quedado procupada con la joya de cuarenta años. Me voy a la cama hasta mañana.