La mujer del tercero
La Venus
Desde la esquina de mi cuarto pelo una, nuestra, mi naranja. La piel rugosa anaranjada. La pulpa amarga. Gotea y gotea. Llorando me mancha las manos pegajosas.
Amor, nostalgia, deseo y palabras. Sobre todo palabras, para la mujer del tercer piso.
La Venus del tercero ya no sabe qué ponerse ni cómo pintarse la sonrisa de color marrón. La Venus del tercero me dijo el otro día que las rubias ya no piensan, que las morenas no pelean y que a las pelirrojas ni se las encuentra. Ella es tintada.
El ascensor es un placer para La Venus. Como está lleno de espejos puede acicalarse los gestos y manchar de colonia su nuca. Cuando llegamos a la calle espera a que le abra la puerta; se siente toda una señora, La Venus.”
Incontables milésimas de segundos que La Venus le regala al hombre escondido tras “depalabreras”, que existe sólo por ella.
Contigo te basta para ser canalla.
Contigo se sobran de ilusiones
las esperanzas reclinadas.”
Quizás algún día la mujer encuentre las palabras escritas para ella, o él sea capaz de arrancarlas de aquí, firmarlas y dejarlas bajo la puerta del tercer piso. Por ahora sólo las disfrutamos nosotros, aquí.
marta drooker dijo
DePableras:
Qué me decís, ahora?
La Venus te lleva de las narices por todos lados.
Larga vida a la del tercero!
Así te disfrutamos. Un fuerte abrazo.
5 Mayo 2006 | 11:23 PM