Diario de una mitómana
La vida de Martha no es la vida de una mitómana cualquiera; para ella la mentira es la única fórmula que le ayuda a entender el mundo.
Seguro en algún momento hemos imaginado cosas como que la carne de una deliciosa parrillada perteneció a alguien, tal vez a una mujer que ha sido descuartizada por su marido, sólo que esas cosas no las decimos en voz alta, ella sí y por eso y por todo lo que escribe, entre ideas descabelladas y hermosas patrañas, es una mitómana declarada.
Que quizás es prima de “el Che”, que vio a su abuela con una amante, que estranguló a su hermana y la vio resucitar... muchas historias verdaderas y otras no tanto rondan por este blog. Toda locura que encontremos en este diario es inofensiva; la que nos despega de la tierra lo suficiente para no caer y seguirla disfrutando.
A veces andaban juntas, muy, en un mismo caballo. O en bicicleta; abuela manejaba y Maggi iba dentro de una canastita, con su falda aleteando como una mariposa sobre el rostro de abu. Y el pináculo del erotismo: se bañaban desnudas en la laguna y luego una secaba a la otra. Jamás en toda mi vida volví a sentir el grado de erotismo que mi abuela y Maggi me regalaron cada siesta de aquel caliente verano...
federico dijo
Pasaba por aqui y te he escrito algo, un saludo
27 Abril 2006 | 03:35 PM