Todos, alguna vez, al menos por un par de horas, tendremos que darnos maña para que nuestro hijo, el de nuestra hermana o el de la vecina, decida de una vez por todas entrar a la ducha y limpiarse la recolecta de mugre que le ha quedado después de un día en el mundo. No es tan simple.
“Cuando conseguimos desnudarla entonces se pasea por toda la casa con el culo al aire. ¿Por qué lo hace? Yo no lo hago. Mi mujer no lo hace. Sus abuelos tampoco. ¿A quién se lo ha visto? ¿Hay alguna película de la Disney en la que la princesita de turno antes de ducharse se pasee en pelotas por el palacio?”
Por eso Josep nos cuenta la experiencia con su hija, en la que unas veces salió avante y en otras no, y de la que deberíamos tomar algunas certeras y enternecedoras recomendaciones que ha utilizado en su relación con ella, su sol de invierno: aire de mar, antibióticos y cebolla partida al lado de la cama para la bronquitis; promesas de juguetes para la ducha, “el imaginario de los sentimientos de Felix” y “Salta”, la canción # 13 del último de Amaral para animar los viajes en carretera.
Es simplemente un precioso y honesto relato de amistad.
sí es un blog muy completito, y el tuyo también .
Saludos.